Hoy viajamos al Vietnam más profundo, y nunca mejor dicho, para descender al mundo subterráneo de Hang Sung Sot, la “Cueva de las sorpresas”, que nos espera con sus tesoros escondidos a pocos kilómetros de la bahía de Ha Long. Esta maravilla natural fue descubierta en 1901 por exploradores franceses bajo el suelo de la isla de Bo Hon.

La cueva de las Sorpresas

Para ser exactos la cueva está a unos 30 metros sobre el nivel del mar. Ascender los escalones de piedra que conducen a sus principales salas es un poco duro debido al calor sofocante y la extrema humedad. De este modo, bien empapados en sudor, acceden los turistas a la primera sala llamada Thien Cung (“lugar celestial”), comunicada por una galería con el segundo espacio, Dau Go (“Cueva de las estacas de madera”).

Se puede visitar esta cueva estando a bordo de cualquier crucero que navegue por las aguas de la Bahía de Halong. Es una parada obligatoria de todo turista. Digna de ver.